sábado, 20 de marzo de 2010

DEL CÓMO PEMEX PUEDE AYUDAR AL PLAN DE INFRAESTRUCTURA

La última vez que Pemex emitió bonos en el mercado de deuda mexicano, en pesos, logró colocar entre los inversionistas su deuda a plazos de siete y 10 años; al mismo tiempo, el gobierno federal intenta resucitar el ambicioso y extremadamente necesario programa de inversión en infraestructura, el cual es una de las claves para que la economía mexicana logre salir de la espantosa recesión a la cual fue sometida en 2009.



Ojalá que Pemex ayudara un poco más, y no porque la paraestatal vaya a invertir en los proyectos carreteros, o de puertos, aeropuertos, tranvías, sino porque con un poco de esfuerzo podría hacer que los inversionistas aceptaran darle mayor plazo a sus emisiones de deuda.

Si Pemex colocara su deuda a un plazo mayor, incluso pagando algunas décimas de punto porcentual adicionales, animaría a los reacios inversionistas, especialmente a las Afores que manejan nuestros fondos para el retiro, a entrarle, poco a poco, al financiamiento de infraestructura, el cual precisa de plazos largos.

Los proyectos de infraestructura más importante del país, por ejemplo, el puerto de Punta Colonet, el sistema carretero de Mitla-Tehuantepec, el tranvía de la Ciudad de México, el Arco Vial Sureste de Nuevo León, el aeropuerto de la Riviera Maya, requieren financiarse con deuda que amortice en plazos superiores incluso a los 20 años.

Uno de los efectos más perniciosos de la severa crisis financiero-económica global de 2008-2009, fue la contracción dramática en los plazos de financiamiento. En enero de 2008 tuve la suerte de colocar, ya al borde del abismo, el bono de más largo plazo que existe en el mercado mexicano, un bono de Dexia con un plazo de 40 años.

Durante el periodo 2005-2008, el financiamiento bancario y bursátil en México aprovechó la plétora de liquidez existente para ofrecer a sus clientes plazos cada vez más largos. De 15 años que prevalecían hasta 2005, el mercado se movió muy rápidamente a los 25 años, luego a los 30, y en una sola operación, aislada e histórica, alcanzó los 40 años.

Dichos plazos cuadraban perfecto con el lanzamiento del ambicioso plan de infraestructura de esta administración. Los plazos eran los necesarios para financiar carreteras, puentes, puertos, etc. Pero en eso las hipotecas subprime estallaron y derrumbaron el financiamiento de largo e incluso, por algunos meses dramáticos, el de corto plazo.

Desde ese colapso del crédito hasta la fecha muchas cosas han cambiado, y el orden se ha restablecido parcialmente en los mercados financieros, de capital y crédito, pero una de las secuelas más dañinas del desplome permanece hasta hoy: los plazos largos, lo suficientemente largos como para financiar un nuevo puerto en Punta Colonet, aún no han regresado.

La deuda para construir infraestructura tiene tres fuentes de financiamiento primordiales: los bancos comerciales, los mercados de valores, y la banca de desarrollo.

Banobras ha hecho un excelente trabajo en esta coyuntura, en serio. No exagero si digo que la caída en el PIB habría sido peor si el actual equipo de Banobras no hubiera reaccionado como lo hizo. Pero de haber tenido más recursos, sobre todo humanos, habrían podido hacer mucho más.

Pero por muy grande y bien manejado que sea Banobras, su balance, su capital contable y humano no son ni con mucho suficientes para financiar el enorme programa de infraestructura que el país necesita.

La banca comercial mexicana ha sobrellevado esta crisis bancaria global de una manera sorprendente, y si bien no permaneció ajena al Maelstrom financiero que hizo sucumbir a muchos gigantes globales, y en este momento se encuentra precavida, lenta en el crecimiento de su crédito y cauta en montos y plazos, lentamente comienza a reactivar su actividad principal: el crédito, incluyendo el de infraestructura.

Pero para que los bancos comerciales puedan aventurarse a los montos y los plazos que el país necesita para financiar la infraestructura es necesario que los mercados vuelvan a tomar bonos de plazos largos y en montos importantes.

Los bancos tienen un balance, un capital limitado, y si en un momento entran a financiar un proyecto a, digamos, 15-20 años, es porque piensan quedárselo unos dos tres años en la panza, pero luego querrán sacarlo en forma de emisión de bonos en los mercados.

Si los bancos comerciales perciben que los mercados (las Afores, aseguradoras, fondos de inversión, banca privada, etc.) no regresan a tomar plazos y montos importantes, entonces no van a regresar al mercado de infraestructura a financiar en los plazos y montos que se requieren, pues precisan tener una salida para poder liberar sus balances y darles rotación.

Este largo argumento sirve para decirles a los señores que manejan las finanzas de Pemex, y a los que los regulan en la Secretaría de Hacienda, que vale la pena que los buques insignias del gobierno federal en los mercados de capitales, Pemex (y en menor medida, la CFE), hagan el esfuerzo para buscar plazos más largos y montos más importantes.

La tesorería de Pemex seguramente no estará de lo más contenta: para colocar bonos a mayor plazo, tendrán que pagar rendimientos más altos.

Pero alguien tiene que empezar, alguien tiene que reabrir el cerrado mercado de bonos de largo plazo para que detrás de ellos vayan los bancos y las constructoras y desarrolladoras emitiendo bonos que permitan financiar la infraestructura del país. Piénsenlo un poquito.

2 comentarios:

Mujer Maravilla a la Mexicana dijo...

Post harto interesante.

Tengo varias preguntas y comentarios.

De Punta Colonet parece que ya pasó la emoción. Acabo de revisar un documento de una entidad de EUA, donde ya no ven en el corto plazo sentido para Punta Colonet, si antes entraba dentro del sistema de puertos como competencia a los saturados puertos de Los Ángeles y Long Beach, pues éstos se estimaban llegaban a su saturación en el 2012, ahora ven esta saturación en el 2020. 8 años pérdidos.

Del puerto de la Rivera Maya, ese proyecto ¿Lo manejaría también ASUR? Si ese es el caso y es concesionario ¿Cuál sería la figura jurídica que permitiría al gobierno federal a invertir en una concesión?

¿Por qué comentas que BANOBRAS se la rifó en esta crisis?

¿Puedes dar más detalles del bono de 40 años?

Un abrazo, de verdad muy buen post

Bill Edwards dijo...

All the latest news on Punta Colonet is at http://puntacolonetmega-port.blogspot.com