viernes, 11 de febrero de 2011

Egipto Y Su Revolución: La Democracia No Seguirá A Mubarak

Hay una sentencia terrible de Valéry: “las guerras son masacres entre gentes que no se conocen, en favor de gente que se conoce, pero no se masacran”.

No es raro que un poeta haya logrado decir mejor lo que ocurre en las revoluciones mejor de lo que lo haría un tratadista. La frase de Valéry es precisa: la muchedumbre acaba casi siempre sirviendo para el cambio de las élites.

Es previsible que la revolución de 18 días que frunció al corvo Hosni Mubarak vaya acabar como acaban la mayoría de las revoluciones populares de la historia de los últimos 200 años: favoreciendo a una nueva élite de poder.



Es difícil que en un país con casi nula tradición democrática, en un país en donde lo que importa es el equilibrio geopolítico entre Israel-Saudi Arabia contra Iran y sus desperdigadas milicias, la solución favorecida por los Estados Unidos sea la democracia.

La democracia en un país de frágiles instituciones puede acabar vencida por la más fuerte de ellas: la religión musulmana. Los Estados Unidos temen ver el futuro de Egipto en el espejo de su fugado Irán, quien una vez caído el Sha, hace 30 años, no han podido recuperar.

Triste será ver a la alegre revolución egipcia en los próximos meses, doblarse ante los militares y un régimen no democrático apoyado por los Estados Unidos, los reyes sauditas, Israel y Europa.

Los románticos del siglo XIX llamaron a la revolución proletaria de 1848, “la primavera de los pueblos”, refiriéndose a su alegría y su frescura. Pero hay otra acepción para la primavera: una eclosión florida y alegre, que dura poco y se marchita pronto.

Tal será la suerte en los próximos meses de esta alegre y triunfante revolución egipcia.

4 comentarios:

Mujer Maravilla a la Mexicana dijo...

Lo sé, de verdad lo sé, pero verlo escrito produce una cierta combinación de tristeza y rebeldía a la vieja adolescente de 15 años que se emocionaba viendo en internet I have a dream.

Cid dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Cid dijo...

La razón oculta de la “revolución” en Egipto y Tunesia es el gran encarecimiento de los alimentos. Consecuencia directa de Berni

(no el dinosaurio gay, sino el barbonsito de la Fed…)

Curiosamente, en un futuro cada vez menos lejano. Cuando la penuria alcance a los habitantes del primer mundo. Estos van a votar por partidos extremistas que reducirán la democracia.

Como decía el poeta galo Obelix:

- “ils son fous ces humains!”

.

Anónimo dijo...

No estoy de acuerdo en tu opinión. Sobretodo en el caso de Egipto. Lo que se ha mostrado en Egipto es un caso realmente ejemplar.

Checate esta opinión a ver que piensas.
http://www.guardian.co.uk/commentisfree/2011/feb/24/arabs-democracy-latin-america

Saludos

Luis