martes, 8 de junio de 2010

Cuanto Cuesta Dar De Comer Al Banco de México

La siguiente es una nota de "EL Semanario":

La información que aparece en la página del Banco de México (Banxico) en el rubro de transparencia enlista los contratos en materia de adquisiciones de bienes y servicios, en donde el buen comer, beber, vestir y vivir se ocupan de la austeridad.

Tan solo en los primeros cuatro meses de 2010, los gastos para compra de alimentos reportan más de 8 millones de pesos (mp) o lo que es igual a 68,331 pesos diarios y con cargo al erario, tal y como informa Milenio.



La compra de carne de la institución financiera para la Carnicería Alicia S.A. de C.V., reportó más de 1 mp, mientras que para la Distribuidora de Carnes La Súper, un total de 142,000 pesos.

Con relación a los vinos, Banxico destinó 205,892 pesos en contratos para Vino y Más, Vinotera México S.A. de C.V. y La Europea.

En ese sentido, parte de la dieta de los funcionarios incluye 150,000 pesos destinados a Galletas de Calidad y 12,870 pesos para Helados Rich S.A. de C.V.

Además y por más de 3 mp, el órgano gobernado por Agustín Carstens, erogó contratos con Operadora Maxper, Zárate Hernández Irma, Tintorerías El Danubio, Kiyota Matsushita Toshiaki y la tintorería y Lavandería Industrial Acuario (cuenta con un contrato por 3,137,608 pesos), también con cargo al erario.

Por si fuera poco, para el esparcimiento, el Banxico "fomenta el deporte" con 4,035,000 pesos en el Club de Banqueros, el Centro Deportivo Coyoacán y el de Chapultepec, además de 126,000 pesos para mantenimiento de equipo de gimnasio.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ufff, ojala y a ningun "chistosito" se le ocurra salir con la estupidez previsible de ligar esta informacion importante de transparencia gubernamental con la enfermedad del Dr. Carstens,

Mis saludos cordiales Doctor Edgar

Edgar Amador dijo...

Querido Anónimo:

Pienso que el Dr Carstens, quien tiene un humor espléndido y quien, en un desayuno que tuve con él, se mofaba de su frase de "el catarrito" con una sorna que a cualquier otro le hubiera dado ñañaras, seguro que se ha de tomar esto con gracia, y digamos, liviandad. Alivianémonos, seguro que el Doctor Carstens ha de estar refiriéndose a esta acertada decisión de transparencia con más humor que el de cualquier chistosito.