jueves, 8 de octubre de 2009

¿Cuántos mexicanos se necesitan para perforar un pozo petrolero?

La palabra inglesa "Wit" es intraducible al español. Lo mas cercano es ironía (pero existe "irony"), o sarcasmo (pero existe "sarcasm"). "Wit" es lo contrario del albur y del choteo para lo que somos violentamente buenos los mexicanos. La depredación humorística, la gangrena verbal es nuestra especialidad inigualable y que compartimos con la picardía y la obscenidad de los españoles.

"Wit" es una ironia refinada, es ingenio sobre ingenio. "Wit" es Oscar Wilde, es la refinación extrema del humor mediante la inteligencia.

"Wit" es lo que produce un título tan precioso, irónico, crítico y preciso como el que se traduce en este post: "How many Mexicans does it take to drill an oil well?" Si el "Wit" es algo que define al genio y al ingenio de Inglaterra, el estilo literario de "The Economist" es uno de los decantados templos de ese espíritu tan inglés.



La nota por supuesto habla sobre la ineficiencia de Pemex, cautivo de un sindicato de ladrones, y la incapacidad de México por reponer sus reservas petroleras.

Ya desde el título es un texto sin desperdicio, y el cuerpo del artículo es puro "The Economist": elegante, informativo, inteligente y conservadoramente genial. Léanlo por favor, la liga está aquí.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

"...que compartimos con la picardía y la obsenidad de los españoles."

OBSENIDAD: Escribir así, lo que se escribe OBSCENIDAD.

WIT: Agudeza, ingenio.

No confundir con ironía, mucho menos con sarcasmo o con humor cáustico.

Ejemplo: ¿Cuántos economistas, que se sueñan escritores, se necesitan para destrozar un idioma?

Edgar Amador dijo...

para atestiguar la mala ortografía, dejo el comentario

MAAG dijo...

Ah, qué anónimo tan astuto... O no.

Como fuere, yo más bien apuesto por astucia o incluso por taima.

Saludos cordiales,
MAAG

Mujer Maravilla a la Mexicana GG dijo...

No logro conectar el hecho de tomarse el tiempo para leer un blog únicamente con la finalidad de expresar una crítica malsana. No entiendo al anónimo.

Te comentó que gracias a tu reseña compré el libro de SECUESTRADOS, me encantó el primer relato porque independientemente del tema del secuestro, es una incursión a la vida de un periodista y sus relaciones públicas. El resto del libro me parece muy bueno, lo malo es que me ha creado una sicosis y con eso de que acá en Monterrey andan de balacera en balacera, ando toda nerviosilla.

Tu cómic de El Santo me hizo sonreir.

Finalmente también soy fan de The Economist, me gustan ese humor que comentas, no sé si recuerdas la portada del "Dinosaurio Automotriz", estuvo genial.

Al rato me tomo un momento para leer el artículo que comentas.

Un saludo afectuoso.

Anónimo dijo...

Ninguno, porque ya no hay petroleo.